Carta al director de la Coordinadora General de la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo, Jennifer Romero, publicada en el Diario El Mercurio.
(05.02.10) Gracias a la implementación de la Ley de Bosque Nativo contamos con una fuente de financiamiento permanente para el desarrollo de la investigación asociada a nuestros bosques, que históricamente han sido mal utilizados por diversas razones y que ha resultado en que actualmente tengamos una gran superficie potencialmente productiva en muy mal estado y con pocas probabilidades de recuperación en el corto plazo.
Existe mucha información sobre cómo maximizar la producción ganadera y la obtención abundante de madera proveniente de plantaciones ¿Para qué realizar entonces investigación en el bosque nativo? La respuesta es simple: para asegurar nuestra propia sobrevivencia. Son estos ecosistemas los que aseguran la conservación de los suelos, el agua, la flora y la fauna, favorecen la regulación del clima, son sustento de las comunidades rurales y son cruciales para enfrentar el cambio climático.
Dentro de las prioridades de investigación se considera, afortunadamente, la obligatoriedad de traspasar los conocimientos a la sociedad, a través de asistencia técnica, capacitación y educación. Los bosques son mucho más que madera, y debemos conocerlos y valorarlos para usarlos de la mejor forma y al mismo tiempo recuperarlos.
Jennifer Romero V. Ingeniero Forestal Coordinadora General Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo
Fuente: El Mercurio |